En los últimos meses, el costo del crédito en República Dominicana ha venido disminuyendo, favorecido por medidas de política monetaria destinadas a ampliar la liquidez y hacer más accesible el financiamiento, una baja que repercute tanto en los hogares como en los sectores productivos esenciales de la economía.
El sistema financiero dominicano ha experimentado una disminución progresiva en el costo promedio del dinero durante los últimos nueve meses. Las tasas de interés activas aplicadas por los bancos múltiples y las asociaciones de ahorro y préstamos han registrado descensos relevantes, especialmente en financiamientos destinados al consumo, la construcción y las actividades agropecuarias. Este comportamiento responde, en gran medida, a las decisiones adoptadas por las autoridades monetarias para estimular la actividad económica y facilitar el acceso al crédito.
Según un informe difundido por el Banco Central de la República Dominicana, el promedio de las tasas activas en la banca múltiple disminuyó de 14.99 % en mayo de 2025 a 13.59 % en enero de 2026, una caída que suma 140 puntos básicos. En cuanto a las asociaciones de ahorro y préstamos, la tasa media pasó de 15.53 % a 14.81 %, lo que supone un retroceso de 72 puntos básicos en ese mismo intervalo.
Este ajuste no surgió de manera fortuita, pues la autoridad monetaria señaló que la tendencia está vinculada a las disposiciones de liquidez aprobadas por la Junta Monetaria en junio de 2025, las cuales incluyeron la liberación de una cantidad relevante de recursos dentro del sistema financiero, a lo que se añadió una reducción de 50 puntos básicos en la tasa de política monetaria, herramienta esencial que guía el costo del dinero en la economía.
Repercusión de las acciones de liquidez en la estructura financiera
Las decisiones adoptadas por la Junta Monetaria tuvieron como objetivo fortalecer la disponibilidad de recursos en el sistema bancario y reducir los costos de captación de fondos. Al aumentar la liquidez, las entidades financieras pudieron acceder a recursos en condiciones más favorables, ya sea a través del mercado interbancario o mediante la captación de depósitos del público.
Esta mejora en las condiciones de fondeo permitió trasladar gradualmente la reducción de costos hacia los clientes finales. El mecanismo de transmisión de la política monetaria operó de forma sostenida, generando una disminución en las tasas activas aplicadas a préstamos dirigidos tanto a los hogares como a los sectores productivos.
La política monetaria expansiva aplicada en 2025 pretendió reactivar la economía en un escenario que demandaba mayor dinamismo del crédito y un mayor respaldo a la inversión; al disminuir el costo del financiamiento, se impulsa el consumo, se fomentan los proyectos de construcción y se fortalece la actividad agropecuaria, componentes esenciales para el crecimiento económico del país.
En el documento técnico titulado “Tasas de interés continúan proceso de disminución conforme medidas de liquidez adoptadas por la Junta Monetaria y el Banco Central en 2025”, el organismo emisor destacó que las condiciones monetarias más flexibles han contribuido a generar un entorno de menor costo financiero, favoreciendo una mayor colocación de créditos.
Sectores que mostraron las disminuciones más notables
El análisis sectorial muestra que la mayor reducción en las tasas de interés se dio en los préstamos de consumo ofrecidos por la banca múltiple. En mayo de 2025, este tipo de crédito marcaba una tasa promedio de 20.18 %, y para enero de 2026 descendió hasta 16.23 %. El recorte total suma 395 puntos básicos, evidenciando una baja notable que repercute de forma directa en los hogares.
La reducción en los créditos de consumo implica menores costos para quienes solicitan financiamiento personal, ya sea para la adquisición de bienes duraderos, gastos médicos, educación u otras necesidades. Este ajuste puede traducirse en cuotas más manejables y en una mayor capacidad de endeudamiento bajo condiciones más favorables.
El sector construcción igualmente evidenció una caída marcada, con tasas que descendieron del 14.77 % al 12.72 % durante el período considerado, lo que representa una contracción de 205 puntos básicos. Este resultado adquiere importancia porque la construcción ejerce un fuerte efecto multiplicador en la economía, al impulsar la generación de empleo y activar actividades relacionadas como la producción de materiales, el transporte y diversos servicios.
En el ámbito agropecuario, los créditos registraron una reducción de 202 puntos básicos. La tasa promedio pasó de 15.94 % a 13.92 %. Este cambio supone un respiro para los productores agrícolas y pecuarios que requieren financiamiento para afrontar gastos de siembra, compra de insumos, implementación tecnológica y ampliación de sus actividades.
El sector hipotecario, si bien experimentó una reducción más suave, igualmente evidenció una tendencia descendente. En la banca múltiple, la tasa promedio pasó de 12.14 % a 11.93 %, marcando así una baja de 21 puntos básicos. Aunque este ajuste resulte más discreto frente a otros segmentos, adquiere relevancia dentro de un mercado donde ligeras variaciones pueden incidir en la decisión de comprar una vivienda.
En el ámbito de las asociaciones de ahorro y préstamos, históricamente enfocadas en el financiamiento habitacional, las tasas hipotecarias pasaron de 14.37 % a 12.96 %, lo que implica una disminución total de 141 puntos básicos. Este ajuste impulsa la disponibilidad de crédito para vivienda, un elemento clave en el avance urbano y social.
Impacto en los hogares y en las actividades productivas
La reducción de las tasas de interés genera efectos inmediatos tanto en las familias como en las empresas, ya que para los hogares un crédito más accesible puede optimizar su planificación financiera, favorecer la compra de diversos bienes y dinamizar el consumo interno, además de ayudar a disminuir la carga económica de quienes ya cuentan con préstamos sujetos a tasas variables.
Para los sectores productivos, el abaratamiento del financiamiento puede traducirse en mayores niveles de inversión. Empresas del ámbito de la construcción, la agricultura y otras actividades económicas encuentran condiciones más favorables para ampliar operaciones, modernizar infraestructura o incorporar nuevas tecnologías.
La disminución del costo del dinero suele reforzar la confianza económica, ya que, cuando las tasas se reducen por decisiones coordinadas de política monetaria, se proyecta una señal de estabilidad y respaldo al crecimiento, lo que puede estimular tanto la solicitud de crédito como el impulso de proyectos de mediano y largo plazo.
Aun así, la trayectoria futura de las tasas estará condicionada por diversos elementos, entre ellos la evolución de la inflación, el panorama internacional y las dinámicas propias del mercado financiero. La autoridad monetaria tendrá que armonizar el impulso al crecimiento con la estabilidad de los precios y la solidez del sistema financiero.
Papel que desempeña la política monetaria en abaratar el acceso al capital
La experiencia reciente en República Dominicana pone de relieve la importancia de la política monetaria como herramienta para influir en el costo del crédito. La reducción de la tasa de política monetaria y la inyección de liquidez constituyen instrumentos que, al aplicarse de manera estratégica, pueden incidir en las condiciones financieras generales.
El proceso de transmisión no se manifiesta de manera instantánea, aunque con el paso del tiempo termina expresándose en una reducción de las tasas activas. La baja registrada en diversos sectores demuestra que las medidas implementadas han generado un efecto concreto en el mercado.
Además, la coordinación entre la Junta Monetaria y el Banco Central resulta clave para garantizar que las decisiones respondan a un análisis técnico riguroso. La liberación de recursos y el ajuste en la tasa de referencia deben considerar variables como la inflación, el crecimiento económico y la estabilidad cambiaria.
En este escenario, la disminución sostenida de las tasas de interés a lo largo de los últimos nueve meses puede entenderse como una medida destinada a impulsar el ritmo económico, facilitar el acceso al crédito y respaldar a los sectores productivos.
La evolución de las tasas en los próximos meses será determinante para evaluar la consolidación de esta tendencia. Mientras tanto, la disminución registrada hasta enero de 2026 representa un alivio financiero para múltiples actores de la economía dominicana y confirma la relevancia de las decisiones de política monetaria en la configuración del entorno crediticio.