Santo Domingo, 23 de septiembre de 2025. La Superintendencia de Bancos (SB), Adofintech y el Hub de Innovación Financiera realizaron en Santo Domingo el III Foro de open banking para discutir retos, estándares y oportunidades de las finanzas abiertas, una agenda relevante por su potencial de innovación, competencia e inclusión financiera.
La banca abierta proporciona la opción a los clientes de autorizar, de manera segura y regulada, que terceros accedan a sus datos a través de API. De acuerdo con Enmanuel Cedeño Brea, consultor general de la SB, este modelo podría “estimular la innovación, mejorar la inclusión y activar la economía”. En sus comentarios iniciales destacó la necesidad urgente de cerrar brechas: “no podemos permitir que haya personas altamente sofisticadas y otros que ni siquiera están conectados al sistema financiero”.
Desde la esfera privada, Luis Miguel Zapata, vicepresidente de Estrategia Digital del Grupo Bancolombia, enfatizó la importancia de que el consumidor se sitúe en el centro de las iniciativas. “El open banking debe favorecer al consumidor, ya que los datos pertenecen al cliente”, afirmó durante su presentación llamada “Perspectiva estratégica del sector financiero privado”. Destacó la entrada de varios actores por su capacidad para fomentar competencia saludable, generar nuevas posibilidades de negocio y brindar mejores beneficios a los usuarios.
Desde una perspectiva técnica, Erick Domingues, director ejecutivo de Raidiam Brasil, subrayó la urgencia de contar con normativas precisas que promuevan la interoperabilidad entre bancos, fintech, proveedores de pago y desarrolladores. Durante su exposición titulada “Escalabilidad e implementación técnica”, enfatizó la importancia de ofrecer a los usuarios una propuesta de valor clara y convincente, concentrándose en seguridad, rendimiento y experiencia.
Con perspectiva global, Frida Ruiz, delegada nacional de la Corporación Financiera Internacional (IFC) del Banco Mundial, presentó un plan de acción con fases claras. Afirmó que la normativa es esencial, pero por sí sola no basta para que el mercado maximice las posibilidades del open banking: si no hay incentivos, habilidades y normas, los participantes no podrán beneficiarse del cambio.
En la conclusión, Yulianna Ramón, subgerente de Supervisión e Innovación de la SB, destacó que la banca abierta es una iniciativa conjunta que incluye a la banca tradicional, las fintech y las autoridades. “Cada parte tiene un rol específico para asegurar que la estructura común funcione adecuadamente, mediante la cooperación y la colaboración”, expresó, haciendo un llamado a mantener el diálogo entre los sectores público y privado.
Implicaciones y próximos pasos. La agenda de finanzas abiertas en República Dominicana apunta a habilitar casos de uso de pagos y agregación de datos, con potencial para mejorar la competitividad y la inclusión en segmentos subatendidos.